Relaciones de pareja

Hablando con mi mejor amiga el otro día, me invadió esta sensación de: no más relaciones rollazo por favor, no, no, no, que se me baja la líbido de la tristeza.

Su relación, o al menos los momentos que me cuenta, es el mejor ejemplo de relación coñazo. Vamos, que si hubiera un Oscar de esto, a ella le darían el premio sin dudar y no habría más nominadas porque no tendría sentido comparar.

¿Te aburres con tu pareja?

¿Sabes el tipo de relación de la que hablo, no? Esa en la que en vez de sentir que las dos personas son adultas, parece que una lo es y la otra está DE CAMINO A LA ADOLESCENCIA.

Cualquier tema de conversación se convierte en discusión, cualquier alusión a los sentimientos de uno mismo es tomada por el otro como un 'estás rara, ya se te pasará', y así un largo etcétera. NO SIGAMOS ASÍ, PORFAPLIS… Hay vida ahí fuera! Sí! Hay opciones de relación que te ponen a tono y feliz!

¿Cuáles? NO SÉ. BUSQUEMOS JUNTOS.

 

Hace unos días estaba en el gimnasio pensando justo en mi pobre amiga y en las pocas ganas que tiene que tener de hacerlo con su novio, porque cuando estás en 'modo muermo on' tu novio ya no es un empotrador… ES UN DISIPADOR (de líbido).

Pues eso, que estaba en el gym en la cinta de correr pensando en todo esto cuando DE REPENTE Y SIN AVISAR aparece un Dios del empotrar en frente de mí. Empezaré diciendo que el tío era rubio, dato que puede parecer irrelevante… PERO NO.

 

A mí los rubios no me ponen nada de nada. O eso pensaba yo hasta ese momento.

El Ser (con mayúscula, porque se lo ha ganado) apareció en frente de mí, en la barra de dominadas. Ya así de entrada, yo subí la velocidad de la cinta… no entiendo bien si pensé que eso me iba a llevar más rápido hacia él o si quería evitar que se me cayese la baba en slow motion.

DA IGUAL. De repente, cuando yo ya casi me salía del aparato, se coloca un cinturón del que le cuelga una cadena ENORME con una pesa ENORME al final, justo en la línea cipotal.

Yo estaba ya fuera de mi ser. No había remedio para mis sudores fríos, calientes y de colores.

Con todo eso puesto y bien sudado, se agarra a la barra de dominadas y empieza ahí dale que te pego para arriba y para abajo con esa pesa colgando que tenía pinta de pesar lo mismo que yo… o eso me gustaría a mí, porque entonces chati no te cuento todas las cosas que se me ocurren contigo.

Yo acróbata y tú cachas. LA QUE PODEMOS LIARLE A TUS VECINOS.

Y os preguntaréis, ¿qué relación tiene todo esto con las relaciones coñazo?

Pues TODA. Esos 15 minutos de dominadas del empotreitor delante de mi cinta me hicieron llegar a casa con la líbido muy alegre. Pasé una tarde fantástica, todo era amor, felicidad, colorines y arco iris… yuju! Y mi pobre amiga?

Mi pobre amiga pasó una tarde gris, sin sonreír y sin amor, ni pared, ni empotrarse ni nada de nada DE NADA… Es el claro ejemplo del sexo triste frente al sexo feliz (el suyo – el mío).

Así que si tienes ese tipo de relación, hazte un favor: vente a mi gimnasio que en unos minutitos EL RUBIO TE LO SOLUCIONA.

NO a las RELACIONES COÑAZO.

Laura Rey para Aire soloparamujeres

 


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