Hablar con tu hijo adolescente

Si tienes un hijo o hija en la edad adolescente, eso que llamamos la edad del pavo, muchas veces te encuentras en un callejón sin salida a la compartir momentos en familia.

La época de Navidad es un momento en el que pasamos mucho tiempo en familia, cuando los hijos son pequeños es un momento único, muy especial, los regalos, la ilusión, los días de vacaciones, levantarse tarde porque no hay que ir al cole.

Sin embargo todo cambia con la edad y con la llegada de la adolescencia, la ilusión por los regalos no es la misma, no es tan sencillo satisfacer lo que nuestros adolescentes demandan, o suponemos que demandan, porque como el dialogo a veces parece que no existe, podríamos directamente pasar a la bola de cristal y hacerle la pregunta del millón. ¿Qué te mola?.

¿Qué hacemos para llevarnos bien con nuestros hijos adolescentes?

Encontrar actividades para compartir con nuestros hijos adolescentes no es tan sencillo, prefieren siempre salir con amigos que pasar un rato en familia haciendo algo diferente.

El cine es una de las actividades a las que no suelen resistirse, si bien el conflicto surgirá cuando llega el momento de decidir que película vamos a ver, y mas si hay hermanos pequeños. Lo bueno de la época navideña es que hay muchos estrenos y seguro que alguna película para todos los públicos puede ser una buena opción.

Si vas a una sesión de tarde puedes hacer una salida a mediodía para comer fuera, cosa a la que normalmente no se niega ninguno y posteriormente el cine.

También les encanta salir en horas que serían de mayores, por lo que otra buena opción es cenar fuera después del cine y llevarles a un restaurante o sitio chic. Conocen de sobra los sitios de comida rápida, es donde están todo el día, hacer de mayores en un restaurante o sitio de tapeo es para ellos “algo mas”.

Poner el árbol de navidad puede ser también una oportunidad para congeniar con ellos, es importante que le hagamos saber que les necesitamos y de esa forma que se involucren en un acto que normalmente une a la familia y hace pasar un momento muy divertido.

Aunque su estilo decorativo y sus ideas luminosas no vayan mucho con nuestra forma de decorar, darle rienda suelta a su imaginación, de otra forma no conseguirás que viva este momento.

Una actividad que seguramente les haga participar en estas fechas en familia es las compras de navidad.

Implica salir, pensar, pasear, elegir cosas. Ya no son pequeños y al igual que recibir regalos les encanta, despertarás algo en su interior cuando les permitas elegir regalos para los demás, sobre todo para sus hermanos pequeños.

Los adolescentes y la comida, la cocina

En esta entrañable y complicada edad del pavo, nuestros hijos tienden a suponer que son autosuficientes, aunque luego pidan ayuda para todo. Permite que tus hijos, incluso los pequeños te ayuden en la cocina, no solo en Navidad, sino también el resto del año.

Descubrirás que es un momento muy divertido para hablar y para reir juntos en familia. No intentes dirigirlos, ni les regañes de continuo o no será algo divertido para ellos. Es importante que se sientan autónomos y con capacidad de decisión, si luego se equivocan o necesitan ayuda verás que rápido dicen “mamaaaaa…..”.

También es posible que descubras que son capaces de hacer una cena de diario para toda la familia, únicamente enséñales donde está y como funciona el lavavajillas y que todo lo que ensucien debe de ir dentro y abre la mente a la innovación culinaria.

Relación entre padres, madres e hijos adolescentes

Al igual que en cualquier tipo de relación, hablar es la única forma real de comunicación, y con dialogo cualquier problema se hace mucho mas pequeño. Sin embargo hablar con un hijo en la adolescencia no es tan sencillo. “Hablamos idiomas diferentes” “siempre acabamos gritando” “parece que hablo con la pared”.

Comunicarnos con un adolescente

No conozco a ninguna madre o padre que tenga el manual para hablar con su hijo adolescente, sin embargo vamos a intentar dar unas pequeñas pautas para intentar mejorar esa comunicación tan necesaria, para el bien y la armonía de todos los que viven en casa.

Elegir el momento apropiado

No intentes elegir nada de antemano, el momento no lo marcas tu, mas bien es cuando ellos quieren o lo necesitan. Si le fuerzas a intentar conversar no conseguirás absolutamente nada, pasaremos a ese punto de no entendimiento o a una discusión sin sentido.

Debes estar preparada para que ellos hablen en el momento menos insospechado, como bien entenderás seguro que también es el menos oportuno, seguro que en ese momento no tienes tiempo de hacerle caso, estas trabajando, estás liada…NO DEJES PASAR LA OCASIÓN, sea el momento que sea deja todo lo que tengas y atiéndelo, es una oportunidad de oro que no debes dejar escapar.

Ellos piensan que sus padres no les entienden y es necesario que tengan claro que sus padres siempre están cuando les puede necesitar.

La confianza, la clave del éxito.

Si quieres fomentar el dialogo con tu hijo adolescente, ten por seguro que en un momento dado te pueden hacer una confidencia delicada. Si en ese momento armas un drama, le regañas, empiezas a echarle la charla… acabas de terminar con la confianza y la sinceridad que pueda tener contigo. La confianza se gana, y se gana todos los días.

Tienen derecho a crecer, a ser mayores y a ir equivocándose en la vida, tu también tuviste su edad y el mundo avance, hablar de sexo, o cualquier otro tema, es algo que debe de ser natural.

Escucha lo que tenga que decir y solo así podrás ayudarle y solo así tu hijo podrá confiar en ti, también tu debes confiar en ellos y eso pasa por admitir nuevos caminos en su vida.

Adaptarse o morir

La adolescencia lleva consigo rebeldía, como nosotros somos los adultos impone que seamos lo que le mostremos como se dialoga, eso significa no perder la serenidad.

Nuestros adolescentes tienen a hablar demasiado alto, incluso a levantar la voz sin más y discutir con toda la pasión que llevan dentro. La única manera de dialogar con ellos implica, primero la escucha paciente, segundo la aceptación de su forma de expresarse.

Si esta primera parte la tienes clara, acuérdate de que respirando profundamente puedes calmar tus nervios y no entrar en su batalla dialéctica, si no lo haces la batalla está perdida de antemano.

Como razonar con un adolescente

Si quieres dialogar y llegar a algún punto de acuerdo con tu hijo, es el momento de empezar a darle razonamientos que a ellos les valgan, no que te valgan a ti.

Por ejemplo, si quieres que tu hijo estudie, no va a entender lo de “hay que estudiar para ser algo el día de mañana” lo que sí entenderán es “si estudias podrás trabajar en lo que quieras”.

Los acuerdos, el regateo, ceder y ganar.

Es muy importante llegar a acuerdos con ellos, acuerdos reales y sencillos. Nosotros tendremos que ceder cosas, ellos también. Elige que parte prefieres ganar en tu acuerdo y cede en cosas de menor importancia y que no signifiquen tanto. Si lo haces bien habrás conseguido un compromiso.

Por un oído me entra, por el otro me sale.

Si el único dialogo que tienes con tus hijos adolescentes es regañarles por todo y sermonearles, no conseguirás comunicarte con ellos. Están predispuestos a este tipo de charlas, por lo que no valdrán para nada.

Es mejor dialogar costructivamente, y dar los mensajes de poco en poco para que alguno cale de verdad. Recuerda además que tu ejemplo, el como tu actúes acabará calando en su interior, no debes decirle que lo siga, únicamente muéstrate tu como quieres que ellos sean.

Lo negativo trasfórmalo en positivo

Decirle continuamente a nuestros hijos que no son lo que esperamos de ellos solo hará que pasen de nosotros y nos vean como unos cascarrabias.

“Me tienes cansada” “no sabes hacer nada bien”, “me vas a matar a disgustos”, frases típicas que todos podemos soltar en momentos de auténtico estrés, o cosas peores como las comparaciones “ Fulanito fíjate… nada que ver contigo” “aprende de tus hermanos” “cuando yo tenía tu edad”.

Cambiar el lenguaje a positivo en nuestra vida nos da siempre muchas alegrías, en la relación con nuestros hijos puede ser la llave que abre la puerta deseada del dialogo y la confianza.

“Estoy orgullosa de lo que has hecho” “estoy segura de que lo vas a hacer muy bien” “se que te estás esforzando”, “tienes todo mi apoyo”.

Se acerca la navidad, aprovecha para darle tiempo a tus hijos adolescentes, recuerda que la base de cualquier relación, incluso la de padres e hijos, se fundamente en el amor y la atención, muchas veces el día a día hace que nos perdamos en el camino.


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