Identidad de genero

Como Mujeres que somos, experimentamos mes a mes unas transformaciones  físicas y emocionales que responden a nuestros cambios hormonales cíclicos.

 

Las mujeres vivimos, nos relacionamos y de consecuencia trabajamos, de una forma diferente según las  diferentes fases hormonales que atravesamos : menstrual, preovulatoria, ovulatoria y premenstrual.

Sin embargo, nosotras mismas, nuestro entorno y toda la sociedad en general nos quieren SIEMPRE IGUALES, siguiendo unas pautas de empatía y sumisión que nos cuesta seguir la mayor parte del mes.

¿Cómo librarnos de este concepto? Empezando por nosotras mismas, individuando en nosotras las características físicas y emocionales de cada fase cíclica

A menudo en mi trabajo como Terapeuta Menstrual me preguntan cómo hacer para ser siempre NORMALES. Esta es una pregunta SIN SENTIDO porque esta normalidad no existe, o mejor dicho, no existe la normalidad cómo la entiende la sociedad.

Tenemos que darnos cuenta que los cambios que experimentamos son NORMALES y que lo ANORMAL es vivir siempre de la misma manera. Lo anormal es lo que nos han inculcado, es cómo nos han educado, es, en definitiva, un concepto social y educacional.

Normal es entonces vivir según nuestros cambios, normal es lo que sentimos, lo que probamos, cómo nuestro cuerpo se transforma, normales son las Habilidades NATURALES cambiantes que tenemos en nosotras misma  y que la sociedad y el entorno nos empuja por acallar.

Identidad de género.  SER MUJER

Porque la sociedad, aún fuertemente patriarcal, encarna a todas las mujeres en el arquetipo de la Virgen María: madre dadora y sumisa (y sin embargo virgen, es decir, sin deseos sexuales) , un concepto, una forma de vida,  que nos llevamos detrás desde la edad media y que aún cargamos, a nivel personal y social.

Una forma de Vida que como Mujeres del siglo XXI estamos luchando para cambiar, un modelo que como mujeres libres y independientes que somos hemos aprendido a odiar … olvidándonos que también “somos” este tipo de Mujer.

Como Mujeres modernas queremos ser siempre independientes y seguras de nosotras mismas, unas sensaciones que son naturalmente nuestras durante nuestra fase preovulatoria, pautas en las que podemos apoyarnos durante esa semana del mes, que podemos desarrollar y potenciar SÓLO durante esa semana y que nos cuesta seguir durante las demás fases (ovulatoria, premenstrual y menstrual)

La sociedad nos quiere siempre empáticas y femeninas, unas emociones que son nuestras SÓLO durante la fase ovulatoria, pautas que la sociedad nos obliga a seguir constantemente, pautas que nosotras estamos cansadas de seguir y a las que nos rebelamos y que sin embargo probamos y vivimos en nosotras durante sólo una semana del mes, la semana de nuestra fase ovulatoria.

Como ves, una lucha constante entre nuestro interior y la sociedad para ser reconocidas como Mujeres. Una lucha constante entre sensaciones internas y expectativas sociales.

Lo que llama la atención es que nos aceptamos y se nos acepta SÓLO durante 2 de las 4 fases hormonales que experimentamos.

Nosotras queremos vivir siempre siguiendo las pautas emocionales que nos dicta nuestra fase preovulatoria : independiente, libre y seguras de nosotras mismas; la sociedad quiere que sigamos siempre las pautas emocionales típicas de la fase ovulatoria : empática y sumisa.

Ambas fases, preovulatoria y ovulatoria, son los momentos del mes en que estamos más sociables, las semanas en que vivimos más hacia el exterior, ambas fases, preovulatoria y ovulatoria ,son definidas en terapia menstrual como las fases luminosas.

¿Qué pasa con las otras 2 fases?

Con las fases premenstrual y menstrual?

¿Por que ni la sociedad ni nosotras mismas las aceptamos?

Te has dado cuenta que durante estas 2 fases, estas 2 semanas, premenstrual y menstrual,  tenemos la mayor parte de problemas personales y sociales, son las semanas en las que no nos gustamos, ni gustamos a las personas de nuestro entorno, son las semanas que querríamos borrar del mapa.

La explicación es simple.

Si durante las fases preovulatoria y ovulatoria, las fases luminosas,  vivimos hacia el exterior, somos sociables y nos preocupamos por los demás, durante las otras 2 fases, premenstrual y menstrual, vivimos hacia nuestro interior, nos centramos más en nosotras mismas que en lo externo, son las fases que en terapia menstrual llamamos oscuras, las fases no reconocidas, las fases olvidadas, las semanas en las que luchamos con nuestras sensaciones y con la percepción externa de nosotras mismas.

Fases que podemos y debemos integrar plenamente y positivamente a nuestra Vida para vivir y de consecuencia trabajar 100% en Femenino. En definitiva, somos entidades cambiantes, somos 4 diferentes Mujeres a lo largo del mes.

4 Mujeres que viven en ti y que necesitas conocer, reconocer las Habilidades Femeninas de cada una de ellas y aplicarlas a todas las facetas de tu Vida, en general y de tu trabajo en particular para alcanzar el equilibro y el éxito en Femenino

Colaboración de Lily Yuste para Aire solo-paramujeres


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