El cuarto acuerdo tolteca

El cuarto acuerdo, "Haz siempre lo máximo que puedas". Dentro de los cuatro acuerdos que nos propone en su guía para la felicidad el filósofo mexicano Miguel Ruiz, este es el cuarto.

Cuando este cuarto y a priori último acuerdo (se ha incorporado un quinto acuerdo en un libro posterior) llega a nuestra vida tras la aplicación de los tres anteriores, sentimos que los hábitos de trabajo se han arraigado.

“Esfuérzate al  máximo y haz siempre lo mejor que puedas, de esta forma las consecuencias que vengan del trabajo realizado siembre las aceptaremos de buena gana.”

Cada uno de nosotros hará la cosas de una manera diferente, tú haces las cosas a tu manera y yo a la mía, cada uno de nosotros nos encontramos en cada momento de nuestra vida en una circunstancia diferente, hoy puedo estar cansada, me puede doler la cabeza o he visto el amanecer al salir de casa y me siento totalmente renovada.

Las respuestas a las situaciones varían

Nuestra respuesta siempre va encaminada ante cualquier situación a ser impecables con la palabra, a no tomarnos las cosas a nivel personal y a no suponer y sacar conclusiones antes de conocer la realidad.

Si intentamos siempre hacer las cosas lo mejor posible, nos sentiremos satisfechos.

Intentar hacer más de lo que se puede o forzar las situaciones no hace más que provocarnos frustración, la frustración no está en el camino que hemos elegido para ser más felices.

Si has tropezado, si te has equivocado al actuar, si caíste de nuevo el camino. NO PASA NADA, no te juzgues, has hecho lo mejor que podías y volverás a seguir intentando hacerlo a cada nuevo paso.

El juez y la víctima eres tú

Cuando te juzgas porque las cosas no han salido como querías aparecen en ti las dos figuras, el juez que te machaca y la víctima desvalida. Ser juez y víctima gasta cantidad de nuestro poder personal, ese poder que necesitamos para seguir siendo felices y seguir caminando.

"Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio."

Practicar los cuatro acuerdos es cambiar tu vida, no es necesario hacer ningún gasto económico, simplemente implica tomar conciencia de lo que quieres y sentir que realmente estos cuatro acuerdos van a producir los suficientes cambios es ti.

Cada pequeño cambio será una sorpresa gratificante, cada vez que decidas cambiar el lenguaje y en vez de decir “tengo un día horrible” lo cambies por “mi día va a mejorar” estás haciendo cambios y las cosas vendrán mejor, cada vez que alguien te diga “hoy te has vestido fatal” y no te lo tomes personalmente porque, esa persona es quien siente la magia negra en su interior y simplemente quiere atacarte, te sentirás mejor.

Cada vez que comiences a suponer y decidas ir de frente y preguntar abiertamente lo que te preocupa, lo que no sabes y necesitas saber para sentirte bien, te haces más y más fuerte y confías más en ti.

Los cuatro acuerdos forman parte de ti desde el momento en que simplemente conoces que existen, es tu decisión hacerlos parte de tu vida para ser feliz. ¿Tienes dudas?

La única manera de despejar lo que no conoces es con la experiencia, si nunca hubieras probado el zumo de naranja no sabrías cual es su sabor, si nunca pruebas un cambio no sabrás si funciona.