relaciones toxicas

Chicas, esta es la pregunta del siglo. ¿Por qué nos gustan los hombres malotes?, siempre hablamos del príncipe azul, amoroso y bueno y cuando viene, patada en el culo y que se vaya. ¿Me lo contáis?

Tema complicado sí, piensa y te darás cuenta que acabas buscando aquello que no quieres.

Parece que es pura ley de la atracción, como ya sabes si me paso el día diciendo lo que “no” quiero, como el no no existe, acaba llegándome justo eso. Di que no, que tú no eres una de estas, sin embargo analiza los últimos chicos, las últimas parejas con las que has estado y dime si no cumplen un mismo parámetro.

Cierto, suena bastante mal, si de verdad buscamos hombres “buenos”… ¿Por qué acabamos de forma inconsciente con hombres malos?

Los psicólogos dicen que muchas mujeres prefieren hombres que se sientan seguros de sí mismo, ya que de esta forma complementan su propia personalidad, a este perfil masculino le añadimos joyitas como el ego, la impulsividad, la mentira y el egoísmo y fíjate son los que más éxito tienen con las mujeres.

El hombre bueno, parece que de simple, aburre y lo dejamos a un ladito para llorarle nuestras desgracias, mas como amigo que como otra cosa.

Como personas que somos las mujeres evolucionamos, y la evolución también llega a nuestra vida sentimental y afectiva, tendemos a encontrar la pareja con la que soñamos, queremos que el hombre que esté a nuestro lado sea nuestro “ideal”.

¿No dijimos que el príncipe azul solo era en los cuentos?

Sabemos lo que queremos, sin embargo siempre elegimos al otro, acabamos tropezando con el mismo espécimen una y otra vez. Tenemos un gancho especial para fijarnos en el hombre que no debemos, a riesgo de salir lastimadas, algo nos atrae aunque en el fondo sabemos cómo vamos a acabar.

Es posible que elegir siempre el mismo patrón de hombre sea debido a algo que has vivido en tu niñez o tal vez incluso que tenga que ver con tu primer novio. Pero ¿Cómo sé que me estoy volviendo a meter en el mismo lio?

Se habla en psicología de los amores tóxicos como “estilos afectivos relacionados con determinados tipos de personalidad, que generan en el otro mucho sufrimiento y alteraciones psicológicas. Este tipo de relaciones representan el 30% en la sociedad”. Si es real este dato del treinta por ciento, eso significa que la tercera parte de la población está en una relación tóxica, algo sobre lo que reflexionar seriamente.

Hay pistas que nos ayudan a descubrir si estoy delante de uno de esos amores tóxicos por los que me siento atraída.

Si conforme te involucras más y más con ese hombre te sientes peor contigo misma, ten por seguro que es una de las señales de alarma. Habla con alguna amiga que sea feliz en su relación y que te cuente cómo se comporta su pareja, descubrirás las grandes diferencias.

Es importante que entiendas que ese patrón que experimentas una y otra vez, realmente no es el amor. Revisa las actitudes que exponemos a continuación para valorar si estás dentro o no de una relación tóxica:

No pones límites, tienes dificultades para hacer cualquier cosa, todo es difícil

Estas más pendiente de sus necesidades que de las tuyas

Disculpas los malos tratos o los niegas, las malas conductas, las malas contestaciones o los problemas de pareja, llegando incluso a minimizarlos.

Te sientes culpable e inferior en la relación. Sobreproteges a tu pareja, no quieres que nada lo perturbe o le moleste, siempre cuidas todo para que no se enfade y esté contento

Celos sin justificación

No te ves capaz de dejar la relación.

Ayúdate, pide ayuda y rompe con esa repetición continua de elegir ese tipo de hombre, echa de tu vida los amores tóxicos y permite que la felicidad llegue a tu vida y seas feliz con un hombre que realmente te quiera de verdad.

 

 


Loading...
Booking.com