debo seguir con mi relacion

No es la primera que vemos a parejas que discuten de forma constante, que ambos están tristes, sin energía, diríamos amargados de la vida.

Cuando vemos esas parejas en las que prácticamente no se miran, no hablan, ante la más mínima desavenencia hay malos gestos y recriminaciones, observamos claramente que la felicidad no es algo que brille en su relación, si es que a estas alturas queda algo de esa “relación de pareja”.

Y si son infelices ¿Por qué siguen juntos?

Realmente tampoco sabemos que hay en esa relación de pareja, puede que de cara a la sociedad les veamos de una manera y en la intimidad sean de otra, muchas veces descubrimos que la “pareja ideal” se va a separar porque llevan años sin quererse y con multitud de desavenencias.

Cada pareja es un mundo y cuando nosotros, los que observamos les vemos cómo funcionan podemos equivocarnos incluso en saber quién domina a quien en la pareja, es posible que la que parezca más sumisa y humilde sea quien consigue dominar al otro con sus lloros y su potente emisión de culpabilidad.

Aunque pueda parecer distintos, a veces es más fácil que una pareja termine la relación si hay situaciones negativas reales, hay cosas que destruyen una pareja y si discutieran es posible que ambos decidieran separarse.

Si bien muchas parejas permanecen juntas porque han conseguido “ajustar” sus experiencias para sobrevivir, el vínculo se basa en el miedo, la rabia y la culpa. Miedo, rabia y culpa crean vínculos poderosos para mantener una pareja unida.

Cuando hablamos de relación de pareja, siempre viene a nuestra mente un color rosa, rojo en el cual impera el amor, la armonía, el cariño... sin embargo no todo es así en las relaciones de pareja, hay muchas parejas infelices, vamos a ver como se construye ese vínculo

10 razones para que una pareja infeliz sigan juntos

1 La culpa

El sentimiento de culpa es uno de los más potentes para mantener a una pareja unida, la culpa se une de forma extrema con la pena de dejar al otro, nos sentimos culpables si abandonamos a la otra persona.

No queremos sufrir ni pensar en todo lo que esa persona que “es buena” va a sufrir por nuestra culpa si la abandonamos.

Generalmente además esa persona suele emitir constantemente una comunicación en la que nos indica claramente que nos necesita para ser feliz, que somos su apoyo y que no puede vivir sin nosotros.

2 Suponiendo

Muchas veces las parejas toman acuerdos, formas de proceder que se “supone” que han acordado.

La comunicación que emitimos siempre debe de ser verbal y mucha como ya conocemos es no verbal, con nuestro cuerpo mandamos más comunicación de la que imaginamos, decimos sí y estamos diciendo NO.

Suponer que tenemos un acuerdo para no gastar en demasía, para comportarnos de determinada manera, incluso para usar una determinada ropa, no debemos de consentirlo. Hay que poner sobre la mesa las cosas y hablarlas, es posible que nos llevemos muchas sorpresas para bien, o para mal.

3 El juego de poder

En muchas relaciones hay desigualdades de muchos tipos, culturales, de trabajo, de ingresos, de autoestima.

Ocurre que uno de los dos depende del otro, incluso existe una “dependencia emocional”.

El integrante de la pareja que es dependiente del otro, tiende a sentir que no será capaz de hacer nada sin la otra persona, a pesar de que en la mayoría de las ocasiones es quien resuelve la mayoría de las situaciones, aunque cree que es gracias al otro.

4 Comunicación ¿Cuántas veces no has dicho realmente lo que piensas?

En muchas ocasiones nos sentimos molestos, sin embargo mantenemos la compostura, nos callamos, por “no hacer daño” a la otra persona.

Si en algo tan importante como nuestra relación no actuamos de forma realista y positiva y nos sentimos enfadados y frustrados por actuar como no queremos, culpamos de toda esa rabia inconscientemente o de forma consciente a la otra persona, al final es un círculo vicioso que puede ser incluso adictivo.

Acabamos viviendo una vida ficticia y llena de resentimientos.

5 Maltrato

Permitimos que nos maltraten porque entendemos que con ello ganamos cosas, participamos voluntariamente del maltrato en la mayoría de los casos psicológico, incluso físico.

Nos excusamos en formulas habituales como el dinero, los hijos, la familia, la vergüenza social, la religión, etc.

Cuando existe el maltrato sea psicológico o físico la persona maltratada llega en muchas ocasiones a concienciarse de que se está portando mal y merece ese castigo.

Nadie tiene ningún derecho a maltratarte en ninguna de las formas, nadie merece sufrir abusos, no hay nada que justifique que seas infeliz, ni culpable

7 Esto va a cambiar

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, las cosas pueden cambiar.

Si bien es cierto que cuando el tiempo pasa y las cosas no cambian y se ha hablado de la situación, si no hay compromiso por las dos partes y hechos reales, ese tiempo de esperanza debe de tener un término.

Nosotros podemos cambiar si lo tenemos claro, si bien no podemos hacer nada porque otros cambian, si la promesa de cambio no lleva hechos, debemos tener claro si admitimos o no al otro como es, si no nos gusta, es el momento de plantearse otros temas.

8 Autoengaño

Cuando nos planteamos dejar una relación, muchas veces no lo hacemos por miedo a equivocarnos en nuestra decisión y a un futuro incierto en el cual no tenemos nada claro cómo va a funcionar.

Preferimos mantener una relación que nos hace infelices a afrontar la realidad e intentar dar un paso para vivir de otra forma, ante tal incertidumbre optamos por engañarnos a nosotros mismos de forma que fingimos ser felices y que todo está bien.

9 No quiero estar sola

Uno de las grandes razones que muchas personas esgrimen a la hora de no afrontar la decisión de romper su relación de pareja, es la incertidumbre de cuánto tiempo tardarán en encontrar otra.

La Autoestima es muy importante en este punto, las personas podemos vivir sin estar en pareja.

Una pareja no es sinónimo de felicidad, una vida sin pareja en la que tomamos conciencia de nosotros mismos puede ser tan plena como la vida en pareja.

10 Miedo al cambio

El miedo es lo que paraliza la mayor parte de nuestra decisiones, la de romper la pareja es muy importante, ya que conlleva además un cambio de vida completo, incluso de dieta, vestuario, vivienda y responsabilidades cotidianas.

Nos aterra también lo que puede venir que acabamos enfermando sumidos en una relación que nos hace infelices y que nos hace vivir como no deseamos.

Las personas sanas emocionalmente, cuentan con autoestima y emplean sus herramientas para adaptarse a los cambios y tomar decisiones, es posible que si después de leer estas diez razones te hayas planteado tu relación no estés preparada para dar el paso.

Los profesionales como los psicólogos te ayudan a clarificar tus ideas y a conseguir la autoestima suficiente para poder comenzar a tomar decisiones o a hacer cambios.

Nadie mejor que tú, te conoce, eres consciente de tus barreras y sobre todo sabes cuánto eres capaz de amar y como mereces ser amada, sabes cómo quiere vivir para ser feliz.


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